jueves, 14 de noviembre de 2013

Estar desnuda frente a extraños







Mi amiga Carolina me dijo: “Para tu cumpleaños como regalo te voy a llevar a un Spa mixto donde tenemos que estar desnudas pero es un spa increíble porque tiene….”. 

Ya no escuché más de lo que me dijo sino que me quedé pensando: “Spa mixto/desnudas”.  Con lo mente abierta que soy no debería de tener problema con ello pero sí que lo tenía.

En Guatemala y me imagino que en toda Latinoamérica, nos enseñan a las mujeres desde bien pequeñas que tenemos que ser pudorosas y cuidadosas con nuestro cuerpo.  En los gimnasios las duchas tienen puerta o cortina.  Algunas mujeres salimos de la ducha ya  vestidas o con una toalla encima.  Si salimos con una toalla encima entonces somos unas expertas en ponernos la ropa interior sin que se nos vea ni una teta ni siquiera parte de una nalga.  Ya en ropa interior, algunas nos sentimos cómodas de seguirnos vistiendo a la vista de todos sin toalla.  Otras optan por dejarse la toalla hasta que terminan de vestirse. 

Lo que no entiendo ahora que lo pienso es ¿por qué?  los baños usualmente están clasificados uno para hombres y otro para mujeres.  Entiendo que queramos taparnos de los hombres pero ¿por qué hacerlo de las mujeres?

He estado investigando con mis amigos latinos varones y ellos me cuentan que para algunos hombres es igual que para las mujeres y a algunos otros no les importa andar desnudos enfrente de los demás varones.  Mi amigo José que es de España me dijo: “Depende de dónde estés y como se comporte la demás gente” y me explicó que si vas a un sauna en Alemania donde todo el mundo se siente cómodo de estar desnudo no es lo mismo que ir a uno en España donde ves a hombres tapándose y a lo mejor todavía hay duchas individuales.  Alguien más me contó que en un lugar de las Canarias les pedían a los hombres usar pantalón largo en un Spa.

Pues con todos estos antecedentes he de decir que aún para mí, que soy tan abierta a hablar de cosas que nadie se atreve, también era un tabú estar desnuda frente a extraños, hombres y mujeres, hasta el sábado pasado.
 
Los días antes de ir al Spa estuve pensando al respecto, de cómo me iría a sentir y que si me iba a gustar o disgustar la experiencia contando con el pasado tan pudoroso que llevé desde niña. ¿Me iría a sentir incómoda?  ¿Habrá gente morbosa?  ¿Qué pensarán las demás personas de mi cuerpo? Eran algunas preguntas que tenía antes de ir al Spa.

Recuerdo que una vez me atreví a estar desnuda con dos amigas en un Hamam (baño turco) pero era solo para mujeres.  Como era turco recuerdo que algunas de las mujeres estaba tapadas ya que la cultura turca también es bien pudorosa.  También una vez me atreví a estar topless en una playa pero éramos mi novio y yo y unas 3 o 4 personas más.  Así que decidí que iba a ir al Spa mixto y experimentarlo sin prejuicios y de ahí iba a sacar mi conclusión.

Se llegó el día del Spa y llegamos con mi amiga Carolina.  Preguntaron si habíamos traído toalla, sandalias y bata.  Yo había llevado toalla y sandalias pero no bata ¡estaba dispuesta a estar desnuda todo el tiempo! Mi amiga Carolina me explicó que para ir a comer o para ir a las áreas comunes necesitábamos la bata.  Tuve que alquilar una.

Nos desvestimos y en bata entramos al Spa.  El Spa era de lujo, había una piscina en medio del lugar en la cual la mitad estaba adentro y la mitad afuera.  Había jacuzzis, baños de vapor, piscinitas pequeñas, duchas.  Todo mixto.  También habían saunas diferentes: uno con colores, otro con música, otro con una fogata y había uno en el que la gente hacía cola para entrar a cierta hora.  Al parecer había algún tipo de ejercicio adentro que se hacían en grupo.  No entramos a ese.  Había lugares para tomar el sol y un jacuzzi a la intemperie. Y masajes y áreas para tratamientos específicos.

Entramos primero a una piscinita pequeña.  El primer hombre que veo desnudo es un señor como de 60 años con una panza del tamaño de un embarazo de 9 meses.  No me gustó verlo para nada.  Luego vi un par de señoras de más o menos 80 años.  Jamás había visto el cuerpo de alguien de esa edad desnudo y me impactó.  El saber de que yo estaré así algún día me hizo impactarme aún más.  Por un momento me sentí morbosa por estar viendo el cuerpo de los demás pero luego me di cuenta que disimulada y discretamente todos nos mirábamos los cuerpos de todos. 

¡Qué envidia me dio el verles las tetas a dos chicas de más o menos 20 años!  También de ver a una chica de esa edad con su novio tan guapo.  Me sentí muy bien conmigo misma de ver algunas miradas de envidia de mujeres de mi edad hacia mi cuerpo.  Todo muy discreto pero se nota.  Ver y comparar los cuerpos de los hombres y los diferentes tamaños de penes.  Algunos daban risa y otros ¡qué cuerpazo! o ¡qué tamaño! Había uno que parecía un Adonis y que cuando íbamos a entrar al jacuzzi a la intemperie se paró en las gradas para hablar con su novia sin dejarnos pasar y no nos quedó nada más que admirarlo mientras esperábamos que pasara. 

Habíamos alrededor de 100 personas en el lugar todas esparcidas espaciosamente y de todas esas personas solo sentí una mirada morbosa sobre mi cuerpo.  El hombre parecía venir de un país arábico y la forma que veía era asquerosa.  Fue en el único momento que me sentí incómoda.  Por lo demás mientras más iba pasando el tiempo más cómoda me sentía.   Era inevitable sentarse o acostarse en un sauna y ver para un lado y encontrarse con un par de bolas y un pene colgando o una mujer con las piernas abiertas enseñando el coño.  Era chocante para mí pero a la vez me ponía a pensar “pero si yo también estoy desnuda, puedo hacer lo mismo” y abría las piernas para ver si veía alguna reacción pero no obtenía ninguna.  Habían personas que se rasuraban en las partes íntimas y otras no.  Al principio era extraño pero después me daba igual como estuviera cada quién.

Ahí me di cuenta que podemos estar en un lugar así y sentirnos cómodos y tranquilos mientras nosotros no pensemos en lo que los demás están pensando.  Esa es la fórmula: hacer lo que queramos sin importarnos lo que los demás piensen.

Recuerdo que uno de los últimos saunas a los que entré había un hombre viéndome descaradamente las tetas.  No tengo grandes tetas y después de ver las tetas de las demás en ese lugar me gustó que me las estuviera viendo.  Mis pobres teticas se quedaban cortas con tanta teta hermosa.  Extendí los brazos hacía atrás para pararlas y enseñarlas.  A las tetas sin vergüenzas les gustó la acción y se exhibieron sin reproches.

Cuando almorzamos después de un delicioso masaje de media hora, nos tocó ponernos la bata y entonces me pareció raro estar en bata y no desnuda.  Carolina me contó que cuando es verano la gente está tomando el sol, desnudos.  Me dijo: “¿Te imaginas lo raro que ha de ser para un camarero atender a gente desnuda?” ha de ser gracioso.  Como era gracioso estar en bata comiendo. 

Después de estar unas 6 horas en las instalaciones, nos dimos cuenta que había más gente todavía.  Ya eran como las 6 de la tarde un sábado y parecía que todos al mismo tiempo habían decidido ir al Spa.  Entramos a un sauna y estaba llenísimo. Casi no había espacio para sentarse.  Entonces es diferente porque mientras antes estábamos acostadas, cerrábamos los ojos y podíamos estirar las piernas si queríamos, acá estábamos todos sentados y viéndonos las caras.  Pero no eran solo las caras sino que también los cuerpos.  Era más obvio y confrontador. 

También las duchas estaban más llenas y a la par mía podía estar una mujer o un hombre duchándose dando de vueltas bajo el agua y con más cercanía a vernos y rozar el cuerpo.  Ahí supe que era hora de partir.  Me di cuenta que mientras nos diéramos un espacio adecuado era cómodo estar desnudo pero si ya estábamos amontonados entonces se volvía desagradable. 

Me encantó la experiencia y la voy a repetir.  Recuerdo que hace algunos años atrás mi compatriota Ricardo Arjona sacó una canción que se llama “Desnuda”. La gente se escandalizó con esta canción y hasta hubo debates al respecto. En las primeras estrofas se lee:

No es ninguna aberración sexual,
Pero me gusta verte andar en cueros
El compás de tus pechos aventureros
Víctimas de la gravedad
Será porque no me gusta la tapicería
Que creo que tu desnudez es tu mejor lencería

Yo pienso que esa manera de enseñarnos ocultar nuestro cuerpo desde pequeños también ayuda a los complejos que tenemos con respecto al mismo.  En el Spa vi a personas obesas, personas desproporcionadas, personas con cuerpazos.  Al principio me sorprendía pero después de un par de horas lo vi tan normal que ya me daba igual. Había mujeres obesas con tetas envidiables o mujeres flacas pero con un culo hermoso.  Creo que si tenemos el cuerpo expuesto de esa manera aprendemos a aceptarnos más los unos a los otros.



¡Así que…desnudémonos y seamos felices.!

Y ahora que por fin te tengo así:
desnuda y precisamente enfrente,
desnuda también un poquito la mente 
pon tus complejos junto de tu ropa...
 


lunes, 4 de noviembre de 2013

Las Mujeres también miramos películas Porno



El fin de semana pasado visité a un amigo que por contestar una llamada telefónica al mismo tiempo que atendió la puerta, se le olvidó de que había dejado el televisor de la sala encendido donde pasaban una película porno.  Como mi amigo es de confianza, abrí la refri, me serví un vino y me puse a ver la película mientras él terminaba la llamada.  Cuando terminó se dirigió a la sala mientras me contaba quién lo había llamado pero al llegar a la sala se paralizó y dejó de hablar.  Rápidamente tomó el control y cambió de canal.  Le dije:  “¿Por qué cambias de canal?  Quería seguir viendo”.   Abrió los ojos tan grandes como los de Scrat, esa ardilla tan cómica de la película Ice Age (Era del Hielo) y volvió a poner la película porno. Tuvimos una conversación con respecto a las películas porno y el punto de vista de la mujer mientras seguíamos viendo la película. Como somos amigos, vimos la película como estar viendo cualquier otra, la comentamos, nos reímos y hablamos acerca de algunas posiciones extrañas y aparatos que vimos en la película.

Más de alguna vez todas las mujeres hemos visto porno aunque no lo andemos divulgando.  La mayoría de comentarios que he tenido respecto al tema de mujeres son:  “¡Qué asco!”, “¡Esa porquería es para los hombres!”, “esas mujeres asquerosas seguro estarán sidosas”, “Esas cosas sólo la ven las ninfómanas o las que no tienen nada que hacer”, “si él ve porno y quiere que lo vea con él me enojo porque entonces no le proveo lo suficiente o saber qué me quiere decir”. 

En la cultura latina se nos enseña de que el hombre se va por lo físico y la mujer es de sentimientos o emociones preferiblemente románticas, cosa que es cierta pero las mujeres también podemos ser físicas.  Si una mujer expresa libertad a lo sexual, al erotismo y a lo físico entonces se nos enseña que esa mujer es una resbalosa, fácil, prostituta o puta.  

Pero esta mentalidad arcaíca es una barrera para la liberación femenina.  Las mujeres también disfrutamos del sexo y de la sexualidad en todas sus formas, somos eróticas, somos sensuales,  queremos ser deseadas y queremos gozar del sexo tanto como los hombres.

Yo no recuerdo cuándo fue que ví una película porno por primera vez pero fue hace muchos años atrás.  Tendría unos 18 o 19 años.  Cuando empecé a ver porno era demasiado difícil encontrar una película en especial en un país como el de Guatemala.  Cuando empezó la internet se llenó rápidamente de páginas porno y en ese tiempo era muy fácil acceder a ellas.  El problema era que no tenía computadora en casa sino que las miraba a escondidas en un café internet.  

Con el tiempo, los dueños de estas páginas vieron que podían obtener una rentabilidad del contenido y empezaron a cobrar por ver porno.  Se acabó mi alegría.  Pero entonces empezaron a existir páginas con historias o fotos eróticas y clandestinas.  Eso era más discreto de ver en un café internet y eran igual de excitantes.    Hoy en día hay miles de accesos gratuitos tanto en internet como en la televisión a lugares porno de historias, fotos y videos.  Solo hay que saber encontrarlos ya que la mayoría es pagado.

A mí me gusta ver porno por varias razones:   Puedo aprender algunas posiciones o métodos de seducción nuevos, me ayuda a masturbarme y correrme sola cuando no tengo con quién, me puede ayudar a inspirarme, coger ideas o técnicas y ayuda  a mi imaginación.

Las mujeres disfrutamos mucho de ver el porno solas.  Es un momento íntimo que nos gusta tener de vez en cuando aunque tengamos pareja.   Al corrernos solas las sensaciones son distintas que cuando nos corremos teniendo sexo.   Pero también podemos disfrutar ver porno con la pareja.  Lo que más nos gusta a las mujeres es pensar que somos nosotras las que estamos actuando la escena que estamos viendo.  

Dependiendo de los gustos de cada mujer elegimos las películas.  Algunas mujeres les gustan los hombres grandes y fuertes, a otras les gusta ver porno lésbico aunque no sean lesbianas, a otras les gustan ver a los hombres en uniformes, a otras les gustan los hombres de la raza negra, etc.  

Cuando las mujeres miramos películas porno, nos gustan más las películas naturales.  No nos gusta la sobre actuación o cosas que nosotras sabemos no existen en la vida real.  Nos gusta admirar los cuerpos de las estrellas de porno y compararlos con el nuestro.  Nos gusta imaginarnos que somos nosotras las que estamos con el hombre o mujer actuando.    La mayoría de las mujeres ve porno discretamente.  Nadie más lo sabe más que ella. 

Aunque parezca increíble, hay hombres que no se sienten cómodos de saber que la mujer ve porno.  Yo recuerdo a uno de mis ex novios que me prohibió ver porno porque a él no le gustaba.  Lo miraba a escondidas de él.  Me cachó en una ocasión y fue un escándolo total. 

Cuando tenemos una pareja que está abierta a ver porno se puede aprender y disfrutar juntos de las películas.  El sexo puede alcanzar otras dimensiones y puede llegarlos a unir como pareja  más que nunca.

Respecto a la educación sexual de los niños, yo pienso que se debería de hablar más abiertamente sobre el sexo, así que cuando ese niño sea adulto y vea una de estas películas, no sienta verguenza o que está haciendo algo malo.   No es el ver porno lo malo, lo malo es no saber qué vamos a encontrar y carecer de una buena base de información sobre lo que es el sexo normal y los diferentes tipos de desviaciones sexuales.  Los jóvenes hoy en día tienen tan fácil el acceso a internet que están viendo porno desde temprana edad por “curiosidad” y para saber “cómo se hace”.  El problema está que encuentran pornografía barata y con imágenes mostrando cosas que, si no tienen una buena base con respecto al sexo, podrían ser chocantes o podrían marcarlos de por vida.  Por eso considero que los padres hoy en día no deben de hacerse los locos e ignorar este tema con sus hijos como solían hacer nuestros padres con nosotros. 

El problema más común por el cuál las mujeres dicen que no les gusta el porno es porque físicamente sí se sienten motivadas pero emocionalmente no.  Pero hay películas pornos hechas especialmente para mujeres donde pueden tocar ese lado romántico y delicado que la mujer necesita para disfrutar  de manera total.

Como dato histórico y curioso, el movimiento feminista de los 80’s y 90’s era anti porno.  A finales de los 90’s y sobre todo en el siglo XXI decidieron hacer un cambio radical a la vision respecto a la pornografía.  Se dieron cuenta que la pornografía puede ayudar a las mujeres a liberarse sexualmente.

Una mujer que ve pornografía no está haciendo nada malo. ¿Por qué tiene que ser algo sucio y oscuro? ¿Quién dictaminó que ver pornografía es malo?  No es el ver la pornografía lo malo sino los valores negativos que nos han inculcado al respecto por la falta de educación sobre el tema.   De que hay pornografía violenta, sucia y agresiva si que la hay, pero sin educación y valores positivos inculcados no sabremos diferenciar una cosa con la otra.  No lograremos vencer esa barrera que nos ayudará a disfrutar ver una película pornográfica y aprender de ella para disfrutar del sexo plenamente.

Bueno, creo que ya es hora de terminar este tema y de ir a ver una película porno ¿No les parece?



Otros links de interés:




jueves, 24 de octubre de 2013

Los hábitos, las costumbres, los pensamientos y las conductas ¿Se contagian?




La semana pasada leí lo siguiente en el muro en Facebook de alguien:   “Si usted desea ser alcohólico, pues se junta con los alcohólicos. Si se contagia de gripe es porque se juntó con alguien que tenía gripe.  Los delincuentes se juntan entre delincuentes. ¿Qué le trato de decir? Que los hábitos, las costumbres, los pensamientos, las conductas, se contagian.   Si usted desea crecer, pues tiene que juntarse con los que crecen.  Los mediocres se juntan con mediocres, los exitosos se juntan con los exitosos”.  Después de esto había un hashtag que decía #SiempreImparables y venía de una página en Facebook llamada Mundo de Millonarios.

Como se podrán imaginar, se volvió un merequetengue de opiniones con respecto a estas frases. Voy a escribir mi opinión al respecto y el por qué lo opino pero los invito a que pongan comentarios con sus opiniones.  Mi opinión no quiere decir que sea lo verdadero.  Las opiniones de cada persona se definen por las experiencias propias y creencias.  Así que por lo mismo respeto la opinion de cada quién.

Para empezar he de decir que me puse a ver la página de Mundo de Millonarios para ver un poco la mentalidad de la persona que escribió esto.  Es una página que incentiva a las personas a pensar y ser como los ricos.  Hablan mucho del dinero, de negocios, del trabajo, deudas, oportunidades, obstáculos para ser ricos y tener éxito.  Citan a personajes como Roberto Kiyosaki, Bill Gates, T. Harv-Eker y Donald Trump.   Pienso que la persona que escribió la frase es religiosa ya que me recordó a una frase famosa de la Biblia:  “El que anda con sabios sabio será; más el que se junta con necios será quebrantado (proverbios 13:20)”.

Analizando la frase comienza con el pronombre personal “Usted”.  Desde ahí sabemos que es nuestra responsabilidad.   La primera frase dice:  “Si usted desea ser alcohólico pues se junta con alcohólicos”.   El ser alcohólico es una enfermedad.  La característica del alcohólico es que no puede controlar el consumo.  Si la persona que es alcohólica se junta con gente no alcohólica seguirá bebiendo porque no puede controlar el consumo.  Beberá a escondidas.  Las razones del alcoholismo son:  herencia, falta de educación, problemas de socialización (se sienten excluídos de cierto lugar), problemas familiares o hábito que se convierte en dependencia.   Así que si vemos a un alcohólico juntándose con otro alcohólico es porque se siente comprendido.  No creo que alguien busque deliberadamente ser alcohólico. 

Seguimos el análisis:  “Si se contagia de gripe es porque se juntó con alguien que tenía gripe”.  Esto es totalmente falso.  Puedo tener gripe porque me descuidé, no me puse el suéter o no me puse calcetas.  Puedo tener gripe porque estaba en el bus y alguien tosió o estornudó en ese momento.  Me contagié por ello pero no fue porque me junté con esta persona.  Me puedo también contagiar en el trabajo porque uno de mis compañeros se pasó tosiendo todo el día.  No me junté con él sino que me tenía que sentar obligadamente a la par de él.

“Los delincuentes se juntan entre delincuentes”.  Hay delincuentes bien vestidos, con trabajo, que pueden parecer de lo más decentes pero están robando millonadas de dinero.  ¿Qué hay de los jóvenes que nacieron en cuna pobre?  No es que se juntaron con los delincuentes sino que crecieron aprendiendo a ser así. 

Pienso que el verbo “juntar”  está mal utilizado en estas primeras frases. En mi opinión, con ese verbo se pierde la fuerza del mensaje.  Pero ese verbo lo escuchamos a lo largo de nuestra vida como advertencia:  “Si te juntas con esa mujer vas a parar mal influenciada”.   “Si te juntas con esos muchachos vas a parar siendo delincuente”, “Si te juntas con la fulana vas a terminar perdiendo el año escolar”. ¿Pero que tan cierto es esto? ¿Por qué el meternos miedo con las consecuencias en lugar de explicarnos el por qué?

Cuando yo tenía 15 años conocí a la que ahora es mi mejor amiga, Claudia.  Mi mamá hizo lo imposible por separarme de ella. Mi mama me decía cosas como:  “No te conviene ella es mala influencia” “te va a llevar por el camino del mal”, “si sigues de amiga de ella vas a parar de prostituta o alcohólica”. Lo que a mi mamá no le gustaba de ella es que era una chica como todas: salía, tenía novios, fallaba en algunas clases, iba al cine, iba a bailar.  Claudia me contaba de todo lo que hacía y yo me ilusionaba con querer hacer lo mismo.  Eso era lo que a mi mamá no le gustaba porque ella quería mantenerme como una monja:  no me dejaba salir, no me dejaba tener novio, no me dejaba ir a bailar, no me dejaba ir al cine con amigos.  Todo eso a pesar de que yo era una estudiante brillante y una excelente hija.  Mi mamá llegó al extremo de ir a hablar con la Directora del colegio para separarme de clase con Claudia y la Directora lo hizo.  Aún así Claudia y yo nos empeñamos en seguir la amistad.  A pesar que Claudia y yo somos competitivas y opuestas en nuestras opiniones hemos llegado a formar una amistad duradera.  Mi vida no sería la misma sin ella.  Nos hemos apoyado en las buenas y en las malas durante todos estos años y ella ha sido como una hermana para mí.  Juntarme con Claudia fue lo mejor que he hecho en mi vida.  Las consecuencias de esa junta es tener a una amiga en la cuál apoyarme cuando necesito.  Las razones de mi madre no eran válidas.

No estoy diciendo con esto que todos los adultos están equivocados cuando nos prohíben juntarnos con alguien siendo adolescentes.  Pero cada persona tiene su propio criterio para saber lo que le hace daño o lo que no.  La influencia de una persona a otra puede ser mayor o menor dependiendo del carácter y experiencia de ambas.  Una persona fuerte puede influenciar a una débil, una persona con experiencia puede influenciar a alguien que no la tiene. 

Durante la vida nos vamos a rodear de amistades que no nos convienen aunque creamos que sabemos elegir nuestras amistades.  Nos vamos a dar cuenta porque esa persona:  no nos acepta como somos y nos humilla o trata de hacernos cambiar.  Esa persona nos hace hacer cosas para ser “aceptados” como tomar drogas o alcohol.  Esa persona nos hace sentir que no debemos de tener otras amistades, solo la amistad de ella.  Esa persona nos hace sentir que nos quedamos sin energía ya que la succiona cual sanguijuela succiona la sangre. Esa persona nos hace sentir que solo ella puede hablar de sus problemas, que debemos de estar ahí cada vez que nos necesite y que debemos de tener las respuestas a todas sus preguntas pero no nos da nada a cambio.  En fin, habrán un sin número de malas influencias en nuestra vida (no me refiero sólo de adolescentes sino que también como adultos) y mientras más experiencias tengamos con las personas que nos influenciarán negativamente, más estaremos preparados para cuando vengan otros.

En el caso específico de adolescentes los padres tienen un papel importante. Los padres tienen que aconsejar, tener una buena comunicación, inculcar valores y ser responsables con sus hijos.  En mi caso mi mamá pensó que mi amiga Claudia me mal influenciaba porque ella era una adolescente con una vida normal y yo no. Yo era mormona y tenía que seguir una vida digna y recatada pero mi mamá lo llevó al extremo prohibiéndome hacer cosas normales como ir al cine con personas que no eran mormonas.  Me reprimió tanto en la adolescencia en todo sentido que para cuando yo tuve la libertad de hacerlo lo hice en extremo.   Y esa no fue la mala influencia de mi amiga Claudia sino que era porque yo ya tenía la libertad para hacer lo que tanto me habían prohibido. 

Yo pienso que las personas que se dejan influenciar por otras, adolescentes o adultos, es porque:  sienten un vacío y esa persona los hace sentir importantes, se sienten incomprendidos y sienten que esa persona los comprende, tienen la autoestima baja, tienen padres demasiado estrictos o han tenido una vida muy austera y esa persona no la tiene, le hace falta amor o cariño y esa persona se lo ofrece.  Uno se deja influenciar por la carencia de algo y es ahí donde se debe de profundizar: ¿Qué se carece?

Luego de las primeras frases ya analizadas, vienen una explicación de la persona que las escribió “¿Qué le trato de decir? Que los hábitos, las costumbres, los pensamientos, las conductas, se contagian. “  ¿Se contagian? Se contagia un virus, una enfermedad, una infección y un sentimiento o actitud.  A ver, si alguien tiene como hábito fumar y nos ofrece un cigarillo está en nosotros aceptarlo o no, pero porque esa persona fuma no se nos contagia como un sarampión.   Si alguien tiene la costumbre de salir de miércoles a domingo está en nosotros si hacer lo mismo o no.  No nos vamos a contagiar como cuando se contagia una varicela.  Si una persona piensa cosas negativas y nos las transmite, está en nosotros aceptar esos pensamientos pero no se nos van a contagiar como el virus del Sida.  Si esa persona tiene una conducta rebelde e irresponsable está en nosotros hacer lo mismo pero no nos va a contagiar como se contagia la alegría o la tristeza.  A mí me parece que el verbo contagiar está mal en esta frase.

Para concluir se lee: “Si usted desea crecer, pues tiene que juntarse con los que crecen.  Los mediocres se juntan con mediocres, los exitosos se juntan con los exitosos”.   

Yo no estoy totalmente de acuerdo con esto.  Durante la vida vamos a tener de todo tipo de amigos y por ciertos carácteres, experiencias, convivencias, entre otras cosas vamos a conservarlos o deshecharlos.  Muchas veces algunos de los amigos que conservamos puedan parecernos que en su vida podrían hacer otras cosas mejores de como las suelen hacer y nos dan ganas de sacudirlos y hacerles ver que están erróneos y los aconsejamos pero no cambian.  ¿Y por ello vamos a dejar de ser sus amigos? ¿Porque decidieron ser mediocres?.  

Lo que si es cierto es que alguien con éxito o alguien alegre o alguien con una meta puede influenciarnos positivamente.  Yo llevaba años queriendo publicar lo que escribía y no lo hacía por miedo al rechazo, por haragana y por que creía que no era lo suficiente buena.  Hasta que empecé mi amistad con David.  David es un hombre maduro que tenía un puestazo en mi trabajo.  Por lo mismo ganaba mucho dinero y tenía muy buena reputación en el ámbito profesional.   Un día mi empresa decidió reorganizar y despidió a la mitad de la gente y entre ellos estaba David.  David había trabajado por 16 años en la empresa.  Le dieron una buena indemnización por todos los años que trabajó ahí.  Le pregunté que pensaba hacer y me dijo: “voy a hacer dos de mis sueños realidad:  voy a escribir mi primer libro y voy a viajar por el mundo”.  Se tomó nueve meses de sabático y efectivamente escribió un libro de sus experiencias en el viaje y de lo que sentía de haber sido alguien importante en una gran empresa y después no tener nada más que la libertad de realizar sus sueños.  Cuando regresó del viaje le pregunté si iba a buscar trabajo y me dijo: “no, lo que quiero hacer es escribir otro libro”.  Decidió escribir un libro llamado “Amsterdam The Essence  (La Esencia de Amsterdam)”.  La idea era  entrevistar personas que le dijeran lo que para ellos que era la esencia de Amsterdam.  Le dieron la idea de que entrevistara a un tatuador famoso de Amsterdam que se llama Henk Schiffmacher que vivía cerca de su casa.  El lo entrevistó y a Henk le gustó tanto la idea que le dio otros nombres para que entrevistara y así empezó a entrevistar gente famosa de Holanda como la actriz de Hollywood Halina Reijn, el rapero Def P, el artista de la calle Laser 3.14 entre otros.  Consiguió a alguien que le ayudara a diseñar el libro y alguien que le ayudara a fotografiar a todos los entrevistados y de repente el libro tomó tanta popularidad que para el lanzamiento del mismo una televisora le ofreció un local para que todos los entrevistados llegaran y el libro fuera presentado a lo grande.   

Cuando yo ví todo lo que David había logrado con tan sólo realizar su sueño y hacer lo que quería me inspiró  a comenzar este blog.  Ya estoy trabajando en publicar mi primer libro y ya tengo la idea para un segundo.   Así que por favor agradezcanle a David por Los Cuentos de Kutz.

Yo creo que la persona que escribió el mensaje que acabo de desbaratar debió de resumirlo en: “Si usted quiere crecer, crezca, si quiere tener éxito, luche por ello y si quiere un empujón para realizar sus sueños busque a gente que le ayude a pensar positivamente y que le inspire”.  


Así de simple. 

jueves, 17 de octubre de 2013

La Dama


No había hombre en la ciudad de San Nicolás que no soñara estar en los brazos de La Dama.   Era una mujer bella, de 40 años, con un cuerpo perfecto, elegante, misteriosa y sensual.   Además vestía bien y tenía una casa modesta en las afueras de la ciudad, ideal para tener una noche discreta y pasional. Pero no todo hombre que soñara estar con La Dama lo conseguía ya que era selectiva. 

El primer contacto lo hacían a través de un correo electrónico que era del dominio popular.   El candidato le escribía sobre sus características, edad, rasgos, profesión y enviaba un par de fotos:  una de su rostro y otra de cuerpo entero.  La Dama escribía de regreso unos días después, tan solo si estaba interesada. 

Sus admiradores eran de todas las edades pero era sorprendente la cantidad de jóvenes que buscaban de su compañia.  Ellos, curiosos, querían saber de sus habilidades y en qué necesitaban mejorar.  Y es que era bien sabido que La Dama era una mujer con mucha experiencia en las artes del amor.

Nadie sabía su verdadero nombre.  Cuando alguien se sentía incómodo de no saberlo ella decía como que si nada:  “Pónme el nombre que más te guste”.  

La Dama no cobraba por sus servicios pero algunos de sus amantes le regalaban cosas:  anillos, diamantes, ropa o lo que se les ocurriera.

Algunas veces La Dama era invitada por algunos de sus admiradores a reuniones o fiestas las cuales ella declinaba elegantemente.  Y es que en público ella prefería ser vista sola para darles a entender a todos que no tenía dueño.

Se decía que La Dama era heredera de una gran fortuna pero nadie sabía con certeza si era verdad.  Todo el mundo se preguntaba de qué vivía y al preguntarle ella contestaba:  “Tengo mis negocios por ahí”.

Cuando alguien lograba una invitación de La Dama para visitar su casa, era la persona más feliz del planeta.  Se encargaba de decirle a amigos y desconocidos que había logrado la invitación.   Era prohíbido por La Dama decir la fecha y la hora exacta de la cita, para evitar cualquier encuentro con alguien celoso o posesivo. 

Los que habían logrado concretar la cita con ella contaban con lujo de detalles lo que había sucedido. No había ningún hombre que hubiera estado con La Dama que se quedara insatisfecho.  Al contrario, los elogios, algunas veces exagerados, no faltaban y se compartían con entusiasmo.  Algunos decían orgullosos que se había concertado una segunda cita, aunque no fuera cierto, para poner envidiosos a los demás. 

Algunos de los que hablaban de grandes cosas que habían hecho con La Dama guardaban un secreto.  Y era que ellos no pudieron complacerla o que no pudieron desempeñar como ella se merecía.  Pero como La Dama era discretísima con sus encuentros entonces su secreto estaba a salvo.  Eso sí, jamás recibirían otra invitación de parte de ella.  Algunos  pocos tenían el privilegio de ser los favoritos.  Eran por lo regular más jóvenes que ella pero con experiencia e inteligencia porque a La Dama aparte de gustarle estar con un hombre físicamente le gustaba un hombre que la retara intelectualmente.

Cuando un hombre iba a tener una cita con La Dama se acordaba con anticipación lo que se iba a hacer.  Algunos querían simplemente estar con ella fisicamente y complacerla.  Otros, con experiencia,  querían hacer mas de alguna fantasia realidad.   La Dama ponía las reglas del juego y siempre preguntaba qué color de ropa interior debía usar o cómo debía vestirse. 

La casa de La Dama era acogedora.  El afortunado de la noche era conducido por un mayordomo a una sala de estar  la cuál estaba llena de candelas.  Los colores que predominaban eran el rojo y el violeta.   Después de algunos minutos que parecían eternos se aparecía La Dama detrás de una puerta corrediza.   Detrás de la puerta había una habitación contigua donde había una gran cama redonda con sábanas de seda negras o rojas.   Había un espejo gigante, candelas y un armario.  En el armario La Dama guardaba los juguetes o juegos que usaba con sus amantes.  También había un baño con Jacuzzi de mármol negro lleno de espejos.

La casa tenía más habitaciones pero ninguno de los visitantes tenía permitido ver el resto de la casa.   Algunos pocos mentirosos decían que ellos lo habían logrado  contando historias increíbles. 

Y así recibía La Dama a sus incontables amantes, todos satisfechos y contentos, todos queriendo tener la oportunidad de regresar a sus brazos y volver a sentir su aroma natural embriagador, su piel suave, sus besos y movimientos sensuales, sus gemidos, sus ojos intensos y sus artes en el amor incomparables.

Un día los correos electrónicos dejaron de ser contestados y se corría la voz de que la casa de La Dama había sido puesta en venta.   Varios curiosos pasaban enfrente de la casa disimuladamente para ver si era cierto y se retiraban sorprendidos de constatar que si lo era.  Nadie sabía por qué había partido, a nadie le había dicho adiós, ni siquiera a sus amantes favoritos que sentían una tristeza profunda al no saber cómo localizarla. 

Y por más que buscaron alguna pista de su paradero o saber por qué se había marchado nadie podía obtener una respuesta concreta.

Todos pensaron que a lo mejor se había quedado sin dinero, que la casa no era de ella  o que había huído porque alguien le había hecho daño o amenazado.  

Nadie se puso a pensar que La Dama se había cansado de ser La Dama.  Que La Dama llegó a sentir un gran vacío con la vida que llevaba, con los amantes que abundaban pero solo la buscaban por lo que ella podía darles físicamente y para llenar sus fantasías.  Nadie se puso a pensar que a La Dama le hubiera gustado enamorarse, ser amada y deseada por una sola persona.  Nadie se puso a pensar que La Dama se había cansado de dormir sola, que quería dormir abrazada de alguien, que necesitaba saber lo que era el amor como cualquier otra mujer.





martes, 8 de octubre de 2013

¡Guatemala: eres mi perdición no te cambio por nada!



Cuando uno está fuera de su país por cualquier razón:  pareja, hijos, estudios y/o profesión la mayoría de las personas viven con nostalgia por algo:   mamá, amigos, lugares, olores, sabores, etc.

Conforme pasan los años uno puede notar en sí mismo ciertos cambios en actitudes, pensamientos, tradiciones, etc.  Eso es porque el nuevo lugar a donde fuimos tienen otras maneras diferentes que las conocidas en todo lo que se hace, como se hace, se piensa, etc.

Llega un momento en que uno se siente con cierta pérdida de identidad o como lo decía nuestro queridísimo Facundo Cabral (QDEP): “No soy de aquí ni soy de allá”.   En especial si uno tiene hijos en el otro país y tiene que criarlos de otra manera completamente distinta a la que nos criaron a nosotros.

Así que cuando uno tiene la oportunidad de disfrutar en alguna fiesta o reunión con paisanos, uno se lo goza a la máxima potencia.  Eso sucedió el sábado 28 de septiembre ya que celebramos la Fiesta de Independencia de Guatemala en Holanda.  

Ya la habíamos celebrado  en dos ocasiones anteriores.: la primera se organizó entre dos personas y fue un evento pequeño pero bonito.  La segunda vez fue en un parque y cada quién llevaba lo que podía.  Fue improvisado pero nos la pasamos muy bien.  Esta vez éramos 20 organizadores y contamos con la participación de la Embajada de Guatemala.  Esperábamos 150 personas.

No es fácil organizar un evento tal sin contar con el dinero ni los recursos.  Hay que pensar en las mil formas en las que uno puede lograr hacer la fiesta.  Pero si son 20 personas en la organización con distintas maneras de pensar sí que es difícil llegar a un acuerdo y coordinar bien las cosas.  Se hicieron varios grupos: cocina, adornos, música, etc. y cada grupo tenía que decir qué y cómo iba a lograr su objetivo.  Se hicieron varias reuniones, tuvimos varias discusiones para al final lograr la fiesta.  Se hizo un programa y cada quién se encargó de su parte.

Cuando se llegó el día los organizadores tuvieron que trabajar extra: llevar cosas de un lugar a otro, mover sillas, quitar mesas, etc.  Fue un trabajo duro pero se hizo con entusiasmo.

Cuando se llegó la hora de empezar los actos a mí me tocó ser la Maestra de Ceremonias.  Se tuvieron que hacer cambios a última hora para poder comenzar.  Se dieron palabras de bienvenida, se entró al pabellón, se entonó el Himno Nacional, la jura de la Bandera y palabras del Embajador como primeros actos.   Me emocionaron un par de cosas:  La entrada del pabellón fue hecha por tres guatemaltecos que fueron adoptados de niños por familias holandesas.  Ellos se lo tomaron muy en serio y fue maravilloso verlos entrando con el pabellón.   No sé cómo fue para ellos pero me gustó porque aceptan sus raíces y quieren lo más que pueden de aprender de Guatemala.   Eso es algo especial.

La otra cosa que me gustó es que cuando estábamos entonando el Himno Nacional las parejas holandesas y algunos niños holandeses estaban cantándolo con nosotros ya que pusimos la letra en una pantalla para que la siguieran.  También pusieron su mano derecha en el corazón como nosotros lo hacíamos.

Después de eso fue la presentación de un documental de nombre "La Piel Donde Vivo" de Daniel Valle Robles.  Este documental cuenta la historia de un guatemalteco adoptado por una familia holandesa y que llega a un momento de su vida en el que siente la necesidad de ir a Guatemala a experimentar lo que son sus raíces.  (puedes ver el documental abajo).

Después se presentaron los proyectos benéficos en Guatemala y desde Holanda Timmerproject Guatemala, GuateKidz y Tess Unlimited.

Al finalizar esta parte nos dedicamos a actividades como la quiebra de la piñata para los niños, venta de café de Guatemala y lectura de nahuales. 

La piñata era un quetzal enorme que sé que a Paola, del comité organizador, le costó mucho hacer pero al final el resultado fue fantástico.  Los niños estuvieron contentos quebrando la piñatota.

Mientras se realizaban estas actividades el equipo de la cocina preparaban la cena de la noche:  un chuchito, una tostada de frijol y un pan con ensalada de pollo.   He de decir que a pesar de los problemas que los chicos de cocina tuvieron que afrontar, el resultado fue espectacular:  La comida quedó deliciosa y la gente estuvo contenta y sorprendida de comer algo típico de Guatemala.  He de decir que la comida es una responsabilidad mayor y gracias a nuestro amigo Erwin el objetivo se alcanzó.  Mis más sinceras felicitaciones para Erwin porque todo le quedó de chuparse los dedos.

Después de la comida pasamos a un workshop de salsa y bachata a cargo de Ariel Johnston.  Ariel hacía bailar a todo el mundo con su entusiasmo al micrófono.   Luego tuvimos música a cargo de tres DJ’s:  Gutxi, Irving R. y Ariel Johnston.  Se puso desde latin house hasta bachata, cumbia, salsa y merengue.

Casi toda la gente bailó, hasta los niños.  Ariel animó la fiesta de una manera espectacular.  DJ Irving poniéndonos cumbias y música que teníamos años de no escuchar.  Y DJ Gutxi puso el equipo de sonido que nos hizo bailar a todos.  Los del comité estuvimos ocupados haciendo de todo pero también tuvimos tiempo para gozar de la fiesta y disfrutar.  

Todos los invitados estuvieron contentos y recibimos muy buenos comentarios.  Al final de la fiesta teníamos que dejar el salón arreglado de cierta manera y empezamos a mover sillas y mesas para dejarlo exactamente como nos indicaron. 

Ya la música se tenía que terminar y entonces DJ Irving decidió poner como última canción “Perdición” de Viento en Contra.  Esa fue la única canción guatemalteca que se puso durante la noche.  Me fui inmediatamente a la pista y habíamos aproximadamente 10 personas que nos sabíamos la letra de esa canción desde principio a fin.   No nos conocíamos todos pero en ese momento éramos hermanos con un mismo sentimiento.  Nos abrazamos e hicimos una rueda mientras cantábamos la letra a todo pulmón: 

“No sé cómo dejarte… no sé cómo vivir sin tu amor y no quiero perderte, no sé cómo seguir sin ti y es que es más fácil recordarte que intentar olvidarte, eres mi perdición no te cambio por nada”.

Después de esa experiencia me puse a pesar que así me siento con respecto a Guatemala.  No sé cómo dejarla. No sé cómo seguir sin ella.  Es más fácil recordarla que intentar olvidarla.  

¡Guatemala:   eres mi perdición no te cambio por nada!